Mamá, ¿De donde vienen los aviones?
No identifico el aeropuerto, pero creo que de París, no.

Libertad para el magenta!!
Vamos a hacer un pequeño ejercicio de imaginación. Se que puede llegar a ser complicado en los días que corren, abotargados como estamos.. pero os lo voy a dar mascadito.
Imaginemos (veis, ya empezamos) que somos unos tíos emprendedores y con inquietudes. En realidad somos unos personajes bastante grises, así que éste primer ejercicio no es tan fácil como parece. Realizadlo con cuidado.
Ahora imaginemos que, por esas vicisitudes de la vida, hemos nacido en Europa central.. Alemania por ejemplo. Ésto no es moco de pavo. Así de partida esta nacionalidad implica que tengamos o vayamos a acabar con una planta como ésta:

Vale. Reconozco que es un palo acabar así, pero reconozcamos que alguna que otra ventaja tiene el asunto. Buen nivel de vida, alto poder adquisitivo, vacaciones en Mallorca, buenas carreteras sin límite de velocidad y.. compatriotas femeninas de lo más interesantes:

En fin.. dejémonos de dar rodeos al asunto, o corremos el riesgo de quedarnos encallados en alguna de estas imágenes y que los ejercicios de imaginación finalmente no sean los esperados.
Volviendo al tema, recapitulemos. Somos unos alemanes emprendedores. Es más, somos tan emprendedores que hemos decidido que queremos montar nuestro negocio propio. Lo tenemos ya todo. Rama empresarial, inversión, ubicación, linea de negocio, nombre e incluso el logotipo..
Espera, espera, espera.. El logotipo también? Sí, claro. Nos hemos decantado por un diseño sencillo, pero que transmite la idea principal de nuestro negocio. Tenemos varias ideas, pero.. el color lo tenemos claro.
Sí. Nadie dijo que fuera muy elaborado, pero transmite lo que queremos.
Ooooook. Pues, con todo este escenario planteado (por fin se acaba el ejercicio de imaginación) la cosa pinta fantástica, ¿verdad?
Pues no. Tenemos un problema. Y grave.
Si hacemos un lanzamiento de nuestra empresa en prensa nos podemos encontrar en breve con la agradable sorpresa de una demanda en nuestro gabinete jurídico.
Y pensaras, ¿porqué? ¿He evadido impuestos? ¿He dejado de realizar algún papeleo administrativo? No. Mucho más rebuscado que todo eso. Hemos quebrantado una patente.
¿Pero cual? Si nuestro producto es original.. lo hemos diseñado desde cero.. es revolucionario...
No, olvidate.. hemos quebrantado una patente con nuestro logotipo. Sí. Con el logotipo. Y es que, aunque parezca increible, en determinados paises (Holanda y Alemania, al menos) el color que hemos utilizado está patentado! Sí. Un color patentado.
Por lo que he podido leer, resulta que T-Mobile (la operadora móvil de Deutsche Telekom) consiguió en 2007 colocar su color corporativo (ni más ni menos que el magenta) como marca registrada en la Oficina de Marcas Europea (ANP), por lo que no puede ser usado en el ámbito para el que fue registrado (Alemania y Holanda) sin su permiso. ¿No es increíble?
Os dejo con la web que han creado una serie de colectivos para denunciar este hecho e intentar presionar para solucionarlo: freemagenta
Una prueba más del poder de los lobbies de presión de las grandes empresas y lo que pueden llegar a conseguir.




